Felicitamos al Sr
Hector Ortiz Corina Y a la Sra Maria Alicia Teran por su próximo aniversario de Bodas, este dia 24 de abril del 2011, será
un dia festivo y de emociones muy diversas y de tantos y tantos recuerdos. Unos
serán en colores muy vivos y otros quizás en Blanco y negro. Pero el caso es
que hoy Miran al cielo y se sienten profundamente agradecidos por tanta dicha.
No importan las nubes y preocupaciones , porque su luz , su felicidad, les nace
de adentro y no deben evitar sentir un especial orgullo.
Miran ahora a su
alrededor , a toda su familia que tanto les quiere. Da gusto. Y todo fruto
del amor. De la entrega y de la llama. De la ternura y del trabajo. Del cariño
y de la paciencia. Y de la sobrenatural misericordia de Dios.
Todo comenzó con
aquella primera mirada, de la que ya jamás han podido prescindir. Con
aquella atracción que poco a poco fue cimentándose en su corazón. Y digo
corazón, en singular, porque ustedes son un único corazón, una única comunión
de vida, de amor. Son un verdadero milagro de felicidad. Es decir, de
fidelidad. Una lealtad puesta a prueba durante el horario de sus días.
Porque -aunque ahora no se quiera creer- el amor es sobre todo una constante
lucha, y un desafío. Porque cuesta ceder de nuestro egoísmo y entregarnos en
cada momento, sin rodeos. El amor exige esfuerzo.
Cincuenta y uno años
donde se han ido enamorando con la madurez que da el alma, la rutina y las
trastadas de los hijos. Cincuenta y un años que es como si acabaran de comenzar, tan
jóvenes se sienten, tan llenos de determinación y gozo. Y les parece el tiempo
casi una ficción. No es posible, no es posible que tanto milagro haya sucedido.
Pero ahí estan , mirándose sin pestañear, o apartando de
los ojos alguna que otra lágrima. Es su familia. Es su única, cierta y verdadera
alegría. Es lo que sembraron. Bueno, y ahora ven la pujanza y la felicidad de
los frutos.
No todo ha sido color de rosa. Ha habido circunstancias duras, avatares en los
que parecía que ya no podian más. ¿Lo más fácil? Rebelarse contra Dios y
abandonar el camino. Dejarse llevar por la pereza, o por el brillo fugaz de una
quimera. De cualquiera, da igual. Y rendirse a la tentación de turno. Pero el
amor es tenaz si se sustenta en la esperanza y en la sinceridad mutua. Se han
apoyado el uno en el otro, a veces sin ganas, sin palabras casi. Quizá sin
entender del todo el sentido de la contrariedad o de la renuncia. Sin embargo
es sobre esas renuncias y esas contrariedades sobre las que se sustenta la
realidad de este día. Y su maravilla.
El amor, el amor… El amor es decir sí de nuevo (para toda la vida), el amor es
la apasionada santidad de los sentidos, el amor es pasar el aspirador por la
alfombra, el amor es un beso furtivo, el amor es la plena confianza en tu mujer
o en tu marido, el amor es pedir perdón cuando más nos cuesta, el amor es rezar
juntos las caricias. El amor es… vuestra presencia aquí y vuestro ejemplo.
Cincuenta y uno años de rutina, puede pensar alguno. ¡Bendita rutina! Así, tan
infinita. Para mí la quisiera. Que Dios los bendiga. Y que aprendamos a querernos
como ustedes se quieren.
Felicidades!!